Psicólogas de la UC elaboraron una serie de recomendaciones para que los profesores contengan de manera apropiada las emociones que el terremoto desató en sus alumnos. Es clave hablar de lo que pasó y de las medidas de seguridad necesarias ante un movimiento telúrico. Desde este año, el currículum escolar incorpora más contenidos sobre el tema. Manuel Fernández Bolvarán: “Lo que no debe hacerse es empezar el año escolar como si nada hubiera pasado”.
Esta es una de las primeras recomendaciones que elaboró un grupo de especialistas de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica, con el fin de que los colegios aborden la tragedia provocada por el terremoto desde el primer minuto del nuevo año escolar. “Cuando hay una tragedia de esta magnitud, todos se ven afectados, incluso quienes viven lejos de la zona de más destrucción”, explica María Rosa Lissi, integrante del equipo. (siga leyendo) Read More
Opinión
La vuelta a clases como una oportunidad
Desnudo en Haití: el otro terremoto
Estimados suscriptores, compartimos con Ustedes el reportaje de Francisco Peregil, enviado especial del Diario El País a Haití. El terremoto deja al descubierto una tragedia aún mayor, las grietas de eso que llamamos cultura.
“Un joven trastornado pasea desnudo por Puerto Príncipe, un símbolo inconsciente de la indefensión del país tras el terremoto.
Pasea siempre solo, desnudo, sin rumbo. De vez en cuando se detiene, mira al frente, bosteza, se rasca el costado y continúa su camino con los brazos caídos. Si un coche pasa demasiado cerca, se recoge unos centímetros en la acera y sigue andando. Lo echan de un sitio y se va a otro. Sin protestar. A las seis de la mañana se le puede ver en cualquier calle. El frío le hace abrazarse a sí mismo entre la gente que carga con sacos de arroz y bidones de agua en la cabeza. No mira a nadie y nadie le mira. ¿Quién está más trastornado? ¿El chico desnudo o la sociedad que ni siquiera repara en él, que no tiene resortes para acogerlo en ningún lado como cualquier ser humano se merece? ¿Quién vive más enajenado?
El chaval desnudo se ha convertido en un símbolo inconsciente de la indefensión de Haití. Una indefensión que ya era patente, igual que su desnudez, antes del terremoto. Con cada autobús, cada coche o cada moto que sortea, cada peatón que se cruza, cada tienda de móviles, el joven va desnudando las grandes palabras de este siglo: ayuda humanitaria, cooperación, solidaridad internacional, reconstrucción.
Desnuda también a sus compatriotas, ricos y pobres. Después del 12 de enero hay bajo sus pies más cristales, escombros y alambres, pero su historia ya era así antes de la catástrofe. En el centro de Puerto Príncipe, muy cerca del Palacio Presidencial, desde toda la vida, algunos “locos” se pasean en cueros sin que nadie haga nada por ellos.
Son pocos, pero son. Las ruinas del terremoto sólo han puesto el decorado idóneo detrás de ellos. La estampa podría servir para que un publicista avispado idee un anuncio en el que ensalce la fuerza, la independencia y la libertad de la juventud ante cualquier situación. Tendría mucho éxito en cualquier sitio, menos en Haití”.
(FUENTE: EL PAÍS, Edición del Sábado 06 de febrero de 2010).
